jueves, 28 de octubre de 2010

El alma no sabe nadar

Aquella noche de luna llena, no era como todas, no estaba estrellada y la luna iluminaba el resplandor del mar que dejaba a mi vista, los arboles temblaban de un frió que provenía de la tristeza interior, las rosas se congelaban tanto que sus pétalos al caer se enterraban en el suave piso como trozos de hielo.
Cerca del borde de una caída a la corriente se encontraba el, con una mirada desorientada, yo lo observaba desde la costa y respiraba suavemente para economizar el poco aire no congelado que estaba en el entorno, mis brazos se tornaron de un color claro como la nieve, pero no importaba con tal de ver la acción de aquella persona, seré sincero, estoy seguro de que haga lo que haga morirá de alguna forma, si se arrepiente y baja la montaña morirá por el frió y si se lanza a la corriente sera una muerte segura, de pronto me mire al reflejo que me brindaba la corriente... me di cuenta que mi reflejo no estaba... ¡diablos!, ¿aquella persona que esta a punto de lanzarse era mi reflejo?.
De pronto nació desde el cielo a la oscuridad una blanca luna, brillante y hermoza, yo la mire fijamente, ella me miro, mientras mi alma que se encontraba en el borde de la caída avanzaba cada vez mas, cada paso mi cuerpo se destrozaba, hasta que llego al borde, sin fin, su unica opcion es lanzarse a la corriente... ¡que diablos! que diablos digo si es mi alma desearia que no lo hiciera.
Hasta que se lanzo, la intente detener pero solo fue una excusa para que el viento sople mas fuerte, desde ese día nunca mas volví a ver mi alma, la he buscado y buscado pero se que ella no sabe nadar, al igual que yo, lo único que quedo en mi, fue la mirada de la blanca luna de aquella noche, luna que jamas volveré a ver aunque el sol se desvaneciera y el alma volviera, si pudiera arrancarme el corazón y lanzadlo al cielo, quizás la luna lo guarde en su corazón ... 

El escritor del cielo

Simplemente me presento como el silencio que dejas cuando no te quedan palabras que decir, me presento como ese vació entremedio de lagrimas, se que es fácil vivir sin darte cuenta de lo que estas viviendo diariamente, es fácil cuando entre tu persona y la felicidad van de la mano Ad libitum por las calles del sendero derramado por lagrimas, no soy cualquier escritor narrando sobre hechos de aventura, ni aquel escritor narrando sobre hechos de magia ni de elfos, tampoco soy aquel escritor romantico ni aquel escritor que juega con las palabras como grandes maestro de la literatura, no soy el escritor que el mundo espera, en mi mundo paranoico les presentare que es la soledad, la tristeza, la vida sin felicidad, soy un escritor suicida y depresivo, quizas eso no exista para ustedes, quizas la tristeza sea algo insignificante, pero en algunas mentes no lo es, se vive a diario, como el sol del amanecer o las estrellas...
mi meta son 500 historias ...

"la vida no es vida cuendo en tu interior no hay vida, y si no existe vida tu alma desea escapar de la vida"